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La
situación eleccionaria de la Federación de Maestros de Puerto Rico (FMPR)
podría parecer que sólo tiene un efecto interno en la Institución,
pero esto se extiende a todoel movimiento sindical del país. Sin
temor a equivocarme la FMPR, es el sindicato con mayor convocatoria
en Puerto Rico. No lo digo porque sea un maestro federado, sino
porque la asistencia a las convocatorias militantes así lo
comprueban. Hay unas razones para que esto ocurra por naturaleza,
como lo es la gran cantidad de afiliados y más importante aún, el
contacto diario con la mayor cantidad de los distintos sectores de
lacomunidad. Es más fácil para el maestro integrar en la lucha y la
miltancia a los padres porque los tenemos cerca para orientarlos.
Además, de que todo lo que se consigue en reivindicaciones para el
magisterio tiene un efecto positivo para el estudiante y de esta
manera se mejora la calidad de la educación.
Por otro lado, las posiciones verticales de la FMPR históricamente
han logrado el respeto del movimiento obrero y del pueblo en
general. Probado está que cuando ASOMA llama a la militancia, sus
afiliados no respaldan físicamente su organización, sólo la
respaldan moralmente. Este proceso eleccionario ha hecho que muchos
de nuestros cuadros militantes se desmoralicen y esto tiene un
efecto dominó en la matrícula. La posición del grupo CODEMI de ser
selectivo en escoger con quien va a la militancia, también ha
contribuido a la dispersación de nuestros cuadros organizativos. La
FMPR siempre estuvo en la vanguardia de todos los problemas
sindicales y del pueblo, desde las reivindicaciones al magisterio
hasta la lucha ambiental. Hoy la FMPR está aislada de la mayoría del
movimiento obrero. A Rafael Feliciano, ni le permiten hablar en las
reuniones y tarimas. Sin embargo, cualquier dirigente de la
Federación tiene mucho que decir en cualquier tarima o reunión del
movimiento obrero. Pena da Rafael Feliciano cuando es ignorado. Le
tocará a Eva Ayala o al presidente (a) que venga después de
Feliciano, recoger los pedazos y tratar de unirlos para tener el
instrumento de lucha que los maestros(as) han tenido por más de 40
años. |